jueves, 26 de septiembre de 2013

Relatoría sesión 8

Sesión 17 de Septiembre a Cargo de Chila Pineda.

Elaborada por Jimena Rozo Parrado
Primera parte: Exposición sobre la pintora Débora Arango

La historia de vida de Débora Arango P. (1907-2005), como mujer y como artista reflejan la situación de la mujer Colombiana en el siglo XX. Débora, al mismo tiempo, refleja la lucha individual de una mujer por obtener un lugar de respeto en la sociedad, por visibilizar a la mujer y por demostrar que la división sexual de los roles y el trabajo en la sociedad es injustificada.
 
·  Biografía: Hija de una familia muy adinerada, es la octava hija de 11 hermanos. Estudia en un colegio de monjas, es allí, donde la monja Italiana María Ravaccia, descubre el talento pictórico de Débora a muy temprana edad y fomenta esas aptitudes para convertirlas en una vocación de vida. En su adultez, aparece como una figura importante, bien por sus “escándalos”, bien por las duras críticas que la prensa nacional (-conservadora principalmente-) le hizo; pero más importante aún por ser una de las primeras pintoras que inaugura el expresionismo en el país, por ser una figura símbolo de la desobediencia civil y por su constante compromiso con la realidad nacional del país.
Débora desafía las tradiciones y prácticas de la sociedad de su época, además, Débora crea un lenguaje para relatar la historia (y dejarnos un registro gráfico) de la realidad que estaba viviendo, pues su obra refleja acontecimientos nacionales de la vida social y política del país. Esta autora, demuestra en la vida pública nacional, el sentir, la estética, el pensamiento, la creatividad y la ética de una mujer, una mujer que rompe con todos los paradigmas de la época y no representa a la gran mayoría de las mujeres de la época confinadas al hogar, los burdeles o a los oficios.
A pesar de ser una artista excepcional, no es sino hasta las décadas de los años 70 y 80 que su nombre se posesiona y le dan a Débora una gran cantidad de premios y condecoraciones. 

·  Contexto social y político: Débora refleja y denuncia en su obra acontecimientos importantes a nivel mundial (I y II guerra mundial, Depresión de los años 30) y a nivel nacional (Masacre de las bananeras en 1928, masacre de los estudiantes del 29 y masacre de Uriel Gutiérrez y otros 14 estudiantes en 1934) y la tensión de la lucha bipartidista por el poder.  En el ámbito social, en 1932 la UDEA abre las puertas para que las mujeres puedan estudiar, dos años después la UNAL también admite mujeres dos en sus programas; es decir, las mujeres no accedían aún a los espacios de la vida pública y Débora ya llevaba varios años pintando y mostrando sus obras.  

·  Contexto económico: Proceso de industrialización especialmente con la creación de fábricas textiles en Medellín. En las textileras emplean a las mujeres (73% de las obreras totales), pero con condiciones laborales inferiores a los de los hombres. Con ese auge de industrialización nacen los primeros sindicatos. En 1929 se da la huelga de tejidos en Bello, Antioquia dirigida por Betsabe Espinel; en la cual, 500 mujeres salen a las calles a pelear por el acoso sexual que sufren y por buenas condiciones de trabajo.

·  Exposición y censura: Jorge Eliecer Gaitán, como ministro de educación invita a Débora a exponer en Bogotá en el teatro Colon, el partido conservador censura la obra argumentando que da una mala imagen del país y su obra es descolgada. En otras exposiciones en Medellín y España sus obras son censuradas y descolgadas, durando menos de 3 días cada una. 

·  Las mujeres Colombianas en el siglo XX: En 1932 se permite a las mujeres casadas administrar sus bienes, en 1933 estudiar en la universidad, en 1936 a las mayores de edad tener derecho al empleo y en 1945 se da la mayoría de edad a los 21 años a las mujeres. Nacen en distintos lugares del país diferentes organizaciones y asociaciones de mujeres, las mujeres se empiezan a organizar, en la década de los 40 se popularizan distintas publicaciones, revistas, periódicos y escritos que claman por los derechos de la mujer, desde distintos puntos de vista y posturas políticas. El movimiento sufragista toma fuerza, a pesar de haberse organizado en 1920, en 1954 se logra la aprobación de la ciudadanía de las mujeres que les da derecho a votar (pero no a ser elegidas); sin embargo, no lo hacen hasta 1957 teniendo una participación del 42% en el plebiscito nacional que instauro el frente nacional.

Segunda parte: ¿Qué es una política pública? Y Debate final entre las participantes y las ponentes.

Algunas de las definiciones expuestas, han sido propuestas por varias mujeres en diferentes campos y regiones, lo que se busca con estas, es dar una introducción al tema de la política pública teniendo en cuenta la esfera social en la que se mueven las participantes y la importancia de acompañar una campaña de impacto general que busca cambiar imaginarios con una política pública transformadora.
Cómo se define una política pública:

~ Virginia Guzmán: “Son procesos para desarrollar programas de acción pública que apuntan a objetivos específicos… Surgen de demandas e intereses de la sociedad, el estado es el garante de los derechos, por ello estructura políticas públicas que le permitan garantizar esos derechos, ayudándose de estudios, conocimiento previo, interdisciplinariedad, acercamiento a la comunidad, estadísticas, etc.”
~ Judith Astelarra: “Las políticas públicas se orientan a corregir la discriminación, entendida como un concepto que hace referencia a que entre dos grupos existen desigualdades de todo tipo y que esas desigualdades ni son legítimas ni son legales, y por eso deben ser modificadas… Las políticas públicas están materializadas en bienes, servicios, prestigio y poder”… “Las políticas públicas de igualdad de género, son las políticas que se postulan para lograr la igualdad de género, son intervenciones dirigidas a contrarrestar las desventajas sociales que se asocian a la diferencia sexual originada estructuralmente en la socialización y la cultura”

Los derechos de las mujeres en las políticas públicas: Los derechos humanos no son neutros, no necesariamente reconocen la diversidad y la diferencia y tienen argumentos que naturalizan y perpetúan la subordinación de las mujeres.  Es  necesario atacar el cómo se ve a las mujeres como víctimas y los derechos de las mujeres como derechos menores a los DDHH. Las acciones de política pública requieren que se reconozca la diferencia y las causas y orígenes estructurales de la desigualdad de género; el problema de la territorialidad, porque no es lo mismo ejercer los derechos en el centro del país que en municipios aislados, ni en un barrio privilegiado que un barrio de invasión; la diversidad dentro del enfoque de derechos, porque una política de derechos de la mujer no engloba de manera total los derechos de una mujer trans; por ello es importante que las políticas se orienten a las necesidades y requerimientos propios de la población y deben ser construidos con, por y para ella; todo esto para generar profundas transformaciones en esas estructuras.  

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