Sesión 10: 24 de septiembre
Profesoras a cargo: Chila Pineda,
Juanita Barreto y Dora Isabel Díaz
Elaborada por: Jimena Rozo Parrado
La sesión número 10 del diplomado se dividió en 2
partes. En primer lugar la profesora Chila P. apoyada por la profesora Juanita
Barreto; realizó una exposición sobre política pública con enfoque de derechos
de la mujer y especialmente se centró en el derecho a una cultura libre de
sexismo. Después de un pequeño receso, la profesora Dora Isabel Díaz termino la
sesión con su exposición sobre el Acuerdo 035 del CSU.
Primera parte: Derecho a una cultura libre de sexismo (Chila Pineda y
Juanita Barreto Gama)
Bogotá tiene una política pública de mujeres y equidad de género;
firmada por el alcalde mayor en el decreto 166 de 2010. Esa política pública se
construyó de manera colectiva con las mujeres y hombres de la comunidad. El
plan de igualdad de oportunidades, anterior a la política pública e instrumento
principal de la política pública, se realizó igualmente en un proceso de
construcción colectiva y se hizo gracias al acuerdo 091 de 2003 que daba
obligatoriedad a la administración distrital de formular dicho plan, ponerlo en
marcha y hacerle seguimiento y evaluación.
En el año 2005 se entrega el plan a la ciudad. Lo que buscan
y hacen las acciones cobijadas bajo estos dos instrumentos es crear
condiciones que posibiliten la igualdad de oportunidades gracias al ejercicio
efectivo de los derechos de hombres y mujeres, el respeto a la diversidad y la
diferencia y el trabajo social con un enfoque de derechos.
El plan de igualdad y la política pública han sido construidas a partir
de la metodología del trueque de saberes, estudios y diagnósticos y la
participación activa del movimiento de mujeres. Es gracias a estas acciones
colectivas y a la presión que se ejerce a los candidatos a la alcaldía en el
periodo 2004- 2007; se logra en el gobierno de Luis Eduardo Garzón abrir la
oficina de asesoría en cuestiones de mujer y género y la aplicación del
programa y el Plan de Igualdad de oportunidades.
La política pública se estructura en 6 derechos: El derecho a una vida
libre de violencias, a la participación y representación de las mujeres, al
trabajo en condiciones de igualdad y dignidad, a la salud plena, a la educación
con equidad y el derecho a una cultura libre de sexismo. El sexto derecho es
importante porque es transversal a todos los otros; pues si la cultura es
sexista no se podrán garantizar nunca los derechos.
Es en la cultura, donde se han perpetuado las violencias y las
desigualdades contra la mujer. La cultura o las culturas son el conjunto de
rasgos característicos de una sociedad o comunidad, es una construcción social
hegemónica y jerárquica a la vez que diversa y dinámica en la que las mujeres
han sido tratadas históricamente como una subcultura o un subgrupo inferior al
que ha ejercido el poder (patriarcal); por ello es importante deconstruir, transformar
y re-significar imaginarios, estereotipos, representaciones y prácticas
sexistas; hacia ello apunta el derecho a una cultura libre de sexismo.
Un primer paso para trasformar la cultura es la creación de nuevas
identidades. De la mano de las trasformaciones individuales está la política,
el ejercicio de los derechos y las acciones comunitarias. Se trabaja en 3 ejes
fundamentales que definen el marco conceptual que sostiene el plan de igualdad
y la política: La memoria, la identidad y el territorio. Todo visto en planos
individuales y comunitarios.
El arte: Es un instrumento de cambio cultural, el arte no es la cultura, es una
representación de rupturas individuales y colectivas con la cultura dominante.
Históricamente el arte y sus manifestaciones, si bien han tratado de
instrumentalizarlo como objeto de entretenimiento; han dado cuenta de
insurgencias rebeldes (P.e. El caso de Débora Arango) y por medio del arte se
busca impactar en la transformación de los imaginarios.
Segunda parte: Política institucional de equidad de género e igualdad de
oportunidades para mujeres y hombres en la Universidad Nacional de Colombia: El
Acuerdo 035 de 2012 (Dora Isabel Díaz Susa)
Para empezar, es importante contextualizar el acuerdo. La universidad
Nacional es una institución universitaria que cuenta ya con 146 de existencia;
a pesar de ello la política de equidad e igualdad tiene poco más de un año. A
lo largo de su historia la UN ha sido profundamente selectiva con el ingreso de
sus estudiantes, según datos de 2012, se presentan más de 100.000 personas al
año y entran solamente entre el 10 y el 12%. Eso quiere decir que los filtros
son discriminatorios, ya que históricamente han sido sólo algunos grupos
poblacionales los que han tenido superioridad en cantidad al ingreso. Las
mujeres siempre han mantenido cifras inferiores y esto obedece a una serie de
factores de interseccionalidad facilitados por la socialización y la inmersión
en la cultura dominante.
Algunas cifras:
· En el año 1997 el porcentaje total de
ingreso a pregrado que representaban las mujeres era de 43%; para 2010 este
porcentaje decayó al 38.5%.
· La tasa de absorción
(porcentaje de personas que entran del total que se presentan) para los hombres
es de 9.2%; para las mujeres es de 5%. Esto es lamentable teniendo en cuenta
que se presentan igual o más número de mujeres que de hombres.
· Aun cuando las mujeres entran a la
universidad, no hay igualdad en el acceso a las carreras; en ingeniería el
porcentaje de mujeres no supera el 10%, entre tanto en carreras “femeninas”
como la enfermería la proporción de hombres es mucho menor a la de mujeres. (Se
sigue dando prelación a la idea de que las mujeres deben estar en áreas de
cuidado y asistencia)
· En el área docente la
situación no es diferente. De los docentes de cátedra el 26,35% son
mujeres y el 73,65% hombres. De los docentes de planta el 29,58% son mujeres y
el 70,42% hombres. Y de los docentes ocasionales, el 35,8% son mujeres y el
64,2% son hombres.
· Por su parte, en el área
administrativa, las mujeres tienen una representación del 53,3% frente al 46,7%
de los hombres. Es importante analizar con detenimiento esta superioridad
femenina es cargos menores (Secretarias, asistentes, etc.)
Acuerdo 035 de 2012 del CSU: Tiene por objeto establecer los
lineamientos para el fortalecimiento de la cultura institucional de equidad de
género e igualdad de oportunidades para hombres y mujeres en la UN. Pretende
por medio de esos lineamientos crear estrategias que permitan superar las
inequidades por razón del sexo biológico; además, tiene un enfoque de
interseccionalidad, es decir, comprende que cada persona está atravesada por
una serie de relaciones interacciónales de clase, género, etnia, procedencia y
edad, entre otras; y que las estrategias que promueva deben entrelazarse con
cada una de esas características socialmente determinadas.
Algunas de las estrategias de este acuerdo son el apoyo económico
integral a la población más vulnerada, el reconocimiento cultural
para promover la participación de todos y todas en la vida universitaria y la
prevención detección y acompañamiento frente a la violencia de género. Por
último este acuerdo reglamenta responsabilidades, deberes, estrategias de
acción y la creación del observatorio de asuntos de género.
LINKS
Vídeo realizado por Unimedios sobre el acuerdo: Equidad de género
Acuerdo 035 de 2012 CSU: http://www.legal.unal.edu.co/sisjurun/normas/Norma1.jsp?i=46785
Estadísticas e indicadores de la universidad Nacional 2011 (última
versión publicada): http://www.onp.unal.edu.co/ADMON_ONP/ADJUNTOS/20130605_144538_Revista%20de%20Estadistica%20e%20indicadores%202011.pdf
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